MARTES: VIAJE AL DESIERTO

 COMENZAMOS

Ponte en una postura cómoda. Cierra los ojitos. 
Pon tu mano en la barriga y siente cómo se mueve al respirar.
Respira hondo para estar en paz por dentro. 
En el nombre del Padre, del Hijo….


Comienza nuestro viaje. Cerramos los ojos y nos imaginamos dentro de un coche con nuestra familia. El coche no va muy rápido y yo voy muy contento. ¡Me gusta tanto viajar! Me imagino el lugar al que voy a llegar… un lugar bonito, con playa, palmeras, mar… 

 

Abrimos los ojos y vemos delante de nosotros esta imagen del desierto:

 




¡Estamos en el desierto! Les preguntamos cómo es un desierto. Qué ven en la foto. ¿Hará calor o frío? ¿Por qué no hay plantitas?

 

Les pedimos que se imaginen caminando por esa arena. Podemos decir que se pongan de pie y caminen, muy despacio. Les pesan los pies, sudan porque hace mucho sol y tienen mucha sed....


 Repetimos todos juntos: Jesús… tenemos mucha sed. ¿Tienes agua, por favor? ..... Respiramos aliviados al comprender que todos tenemos agua.

 



ORACIÓN


Jesús, teníamos sed.

Es difícil viajar por un desierto.

Gracias por darnos agua para beber.

AMEN






NOS DESPEDIMOS

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros.
San Faustino Míguez, ruega por nosotros.
Beata Victoria, ruega por nosotros.
San José de Calasanz, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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